Capítulo 541
Al ver a Dionisio tan nervioso, Rosana no pudo evitar sonreír: “Dime.”
“Srta. Lines.” En ese momento, el responsable de la fundación se acercó: “Aún hay algunas cosas de las que necesitamos que se haga cargo.”
“Iré enseguida.”
Rosana miró a Dionisio: “Lo puedes decir ahora o, ¿prefieres esperar a que termine?”
Notó que Dionisio dudaba, probablemente era algo difícil de decir. Tal vez, ¿quería decirle algo después de escuchar a Alonso?
Dionisio suspiró resignado: “Ve.”
Rosana asintió y se fue con el responsable de la fundación.
Dionisio lanzó una mirada a Hilario: “En el futuro, ten más cuidado al hablar.”
“Dionisio, pensé que ya le habías contado todo a Rosana,” repuso Hilario, sorprendido de que no lo hubiera hecho. “¿Qué tienes que ocultar? Rosana no es de esas mujeres interesadas, le gustas por quién eres,”
“Lo sé.”
“Entonces, ¿por qué dudas?” Hilario estaba confundido.
La expresión de Dionisio se tornó triste y dijo en voz baja: “Es que no he sido justo con ella.”
Si no hubiera sido por aquel accidente entre Rosana y él. Entonces podría haberle dicho quién era realmente de una manera abierta y honesta.
Rosana se fue con los trabajadores de la fundación. En el auto, le mandó un mensaje a Dionisio, diciéndole que no esperara por ella, porque todavía tenía cosas que hacer.
Una vez que recuperara la fundación, tendría que dedicarse a gestionarla adecuadamente. En cuanto a Leonor, solo podía esperar a que cayera en la trampa.
Pero, ¿qué queria decirle Dionisio? Estaba algo curiosa.
Después de terminar en la fundación, Rosana regresó a casa de la familia Lines muy tarde. Mientras subia las escaleras, vio a Leonor parada en la entrada, mirándola con una expresión
oscura.
Subió sin darle importancia, pero Leonor dijo con resentimiento: “Ya sabías que esa persona era la Sra. Jurado y, ¿te estabas haciendo la buena con ella solo para tenderme una trampa?”
Después de regresar, Leonor había pensado sobre lo ocurrido en el evento de caridad y algo no le cuadraba. Definitivamente, fue una trampa de Rosana.
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Capitulo 541
Con sarcasmo, Rosana intensificó su sonrisa: “Después de hoy, con el ridículo que pasaste frente a esas damas, dudo que Melvin quiera algo contigo.”
“Eres una perra, ¡sabía que lo habías hecho a propósito!”
Rosana agarró el cuello de Leonor, con una voz helada dijo: “Mejor no hagas tonterías, aún tengo tu video de alta definición con el mayordomo. ¿Quieres que se lo envíe a Noelia para su disfrute, o tal vez a Melvin para que lo vea?”
“¡No! ¡Por favor, no!”
Leonor estaba desesperada, si la familia Guzmán se enteraba, estaría acabada.
Rosana le palmeó la cara: “Bien, desde ahora en adelante, serás un perro a mi lado. Te diré hacia dónde ir y no podrás hacer lo contrario.”
Por supuesto, Leonor estaba molesta. Después del incidente con el mayordomo, su padre la había reprendido duramente, por lo que no se atrevió a decirle sobre el video que Rosana había grabado, temiendo que no la ayudara a deshacerse del mayordomo. Ahora, lamentaba haber actuado por su cuenta y haber caído en la trampa de Rosana.
Se tragó su orgullo y preguntó entre dientes: “¿Qué necesitas para borrar el video?”
La mirada de Rosana destilaba desprecio: “Yo soy la verdadera heredera de la familia Lines, tú solo eres la hija de un chofer. Quizás los años de buena vida te han hecho olvidar tu lugar, pero solo me fui por un tiempo y tras mi regreso, sigo siendo la señorita de la casa.”
Dicho eso, dejó a Leonor atrás y se fue. Lo hacía a propósito, buscando provocarla.
Leonor permaneció sola durante un buen rato, temblando mientras regresaba a su habitación. Luego, sacó otro teléfono y marcó un número: “Papá, ¡ayúdame a matar a esa desgraciada de
Rosana!”
“Nora, ¿no te dije que te mantuvieras calmada y que evitaras confrontaciones directas con Rosana durante un tiempo?”
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