Capítulo 552
Un silencio pesado llenaba la funeraria. Aurora observó el féretro de madera simple y desgastada, donde yacía Gabriel. La austeridad del ataúd revelaba las dificultades. económicas por las que atravesaba Cynthia. Sus dedos se tensaron inconscientemente mientras las palabras escapaban de sus labios.
“¿Quién es él?”
El rostro arrugado de Fabiola se contorsionó en una sonrisa maliciosa. Sus ojos brillaron con un destello de cruel satisfacción mientras posaba su mano sobre la superficie áspera del
ataúd.
“Si tanto te interesa saberlo, ven a despedirte como es debido.”
Aurora contempló nuevamente el féretro. La madera sin pulir y los acabados austeros contrastaban dolorosamente con la importancia que Gabriel había tenido en vida. Una risa amarga brotó de su garganta.
“Cynthia es su hija y ustedes la adoraron sin condiciones. No importaba lo fría o rebelde que fuera, jamás le reprocharon nada. ¿Y yo qué? Me desvivía por cuidarlos, les rogaba por un poco de atención, y nunca… nunca recibí ni una pizca de su cariño. ¿De verdad la sangre pesa
tanto?”
Sus palabras, cargadas de dolor acumulado, parecieron penetrar la coraza de Fabiola. La anciana dejó caer los hombros, como si el peso de los años y los secretos finalmente la
hubiera alcanzado.
“Los lazos de sangre son como huesos fracturados que siguen unidos por los tendones. Ninguna otra relación puede compararse. Algún día lo entenderás.”
Las palabras de Fabiola despertaron una chispa de esperanza en el corazón de Aurora. En sus dos vidas, el amor verdadero siempre se le había escapado entre los dedos como agua. La soledad la había acompañado como una sombra constante, alimentando su anhelo por ese amor incondicional que solo los lazos familiares podían ofrecer.
Sus hombros se relajaron mientras tomaba una decisión.
“De acuerdo. Me encargaré de todo el funeral.”
Lanzó una última mirada a Fabiola antes de dar media vuelta y salir con pasos firmes.
En el estacionamiento, la figura de Salvador destacaba junto a un lujoso auto blanco. Su traje negro, impecable como tinta fresca, creaba un contraste perfecto con la carrocería inmaculada del vehículo.
“Hermana.”
Salvador se acercó con esa gentileza que siempre reservaba para ella. Sus movimientos eran fluidos, sin rastro de impaciencia por la larga espera.
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Capitulo 552
La envolvió en un abrazo, recostando su mentón en la curva de su cuello con un gesto casi
felino.
“Te he extrañado tanto.”
Aurora deslizó sus brazos alrededor de su cintura. A pesar del contacto cercano, no podía sentir el calor que debería emanar de su cuerpo.
“Salva, necesito quedarme.”
Salvador levantó el rostro, la sorpresa dibujándose en sus facciones perfectas.
“Me quedaré para organizar el funeral.”
La confusión bailó en los ojos de Salvador, pero como siempre, su lealtad prevaleció sobre cualquier duda.
“Si eso deseas, me quedaré contigo.”
“¿No quieres saber por qué?”
“¿Me lo dirías, hermana?”
Aurora clavó su mirada en los ojos de Salvador.
“Somos esposos, aves del mismo nido. Entre nosotros no existen los secretos.”
Salvador parpadeó, intentando mantener la compostura con un leve asentimiento.
“Mm.”
El corazón de Aurora se contrajo dolorosamente.
“Mi madre prometió revelarme la identidad de mi padre si me encargo del funeral.”
La sorpresa tensó los hombros de Salvador.
“¿Aún quieres saberlo?”
Aurora hundió el rostro en su pecho.
“Sé que compartimos el mismo dolor de haber sido abandonados desde pequeños. No me hago ilusiones sobre los lazos familiares. Pero Salva… mi madre dice que él ni siquiera sabe que existo. ¿Y si al conocerme se alegra de tenerme como hija? Solo quiero darme esa oportunidad.”
Salvador acarició su cabello con ternura. La preocupación nubló su mirada mientras contemplaba el optimismo de Aurora. Temía que sus esperanzas elevadas solo la llevaran a una caída más dolorosa.
Sin embargo, al ver la ilusión brillando en sus ojos, no tuvo el valor de romper sus sueños.
“Si es tu decisión, hermana, te acompañaré en este camino.”
El rostro de Aurora se iluminó con una sonrisa radiante.
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Capítulo 552
“Salva, eres maravilloso.”
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