Cicatrices de Novela 95

Cicatrices de Novela 95

Capítulo 95 

Di un paso ágil hacia un lado, esquivando su ataque con la gracia de quien ha aprendido a anticipar los movimientos de su depredador. Una risa amarga brotó de mis labios, tan intensa como el desprecio que sentía crecer en mi pecho

¿Y por qué no habría de atreverme?, pensé mientras la observaba tambalearse por su propio impulso. Siempre me había contenido, buscando un divorcio tranquilo, sin venganzas ni rencores. Pero ellosellos habían confundido mi paciencia con debilidad

Los rumores, las humillaciones, todo eso podía soportarlo. Pero amenazar al profesor Lujánese había sido su error fatal

Violeta se giró hacia como una fiera herida, su máscara de fragilidad completamente destrozada. Sus ojos, normalmente calculadores, ahora ardían con una furia primitiva que jamás le había visto

-¡Luz! ¿Cómo te atreves? -su voz temblaba de rabia contenida-. ¿Cómo te atreves

La observé mientras su rostro se contorsionaba de frustración. Durante años, Violeta me había 

mantenido bajo su pulgar, saboreando cada una de sus victorias sobre . Pero ahora, por primera vez, yo tenía el control, y ella no sabía cómo manejarlo

Sus dedos se cerraron alrededor de una jarra de cristal. El movimiento fue tan rápido que apenas tuve tiempo de registrarlo. La jarra voló hacia como un proyectil. No podía moverme sin exponer al profesor Luján. El impacto me arrancó un jadeo ahogado, y por un momento, las lágrimas amenazaron con traicionarme

El dolor. Siempre había sido mi mayor debilidad, y ahora me quemaba como fuego líquido. La rabia explotó en mi interior, sobrepasando cualquier pensamiento racional. Mis dedos encontraron un plato y, antes de poder pensarlo dos veces, lo lancé con toda la fuerza que el odio me proporcionaba

Una sombra se materializó frente a Violeta. El plato impactó contra una espalda ancha, el sonido reverberando en el repentino silencio de la habitación

-¡Luz

Ahí estaba él, mi adoradoesposo, aparecido de la nada como por arte de magia. Qué curioso, pensé con amargura, nunca está cuando me lastiman a , pero tiene un radar infalible cuando se trata de su preciosa Violeta

El impacto debió dolerle; había puesto toda mi fuerza en ese lanzamiento

-Luz, ¿cómo pudiste lanzarle eso a Violeta? -su voz vibraba de indignación, como si yo hubiera cometido un sacrilegio

Mi sangre hervía. Había llegado lo suficientemente rápido para ver el ataque de Violeta, ¿no? ¿O su devoción por ella lo había dejado selectivamente ciego

El profesor Luján dio un paso al frente, su voz cargada de desprecio

03:55 

Capitulo 

-Violeta vino a hacer un alboroto y por poco nos golpea. ¿Qué no estás viendo? 

Mi corazón se hinchó de gratitud. Mi mentor, siempre a mi lado, sin condiciones ni juicios

-¡Siempre supe que no eras de fiar! -el profesor fulminó a Simón con la mirada-. ¡Definitivamente no eres de fiar

Simón, aún con vestigios del respeto que se le inculcó en la Academia de Aristóteles, intentó mantener la compostura

-No es así, profesor Luján… 

Violeta, recuperando su papel estelar, se lanzó hacia Simón con lágrimas perfectamente 

cronometradas

-¡SimónSimónSimón! -su voz era un lamento estudiado

Los presentes, conocedores ahora de su historia con Federico, se estremecieron visiblemente. Aquellos suspiros que antes parecían dulces remembranzas de un amor de infancia, ahora sonaban como el eco de una perversión

Con la precisión de una actriz consumada, Violeta se dejó caer en los brazos de Simón, desmayada. Su sincronía, como siempre, era impecable

Simón me atravesó con una mirada incendiaria, sosteniendo a Violeta como si fuera una 

reliquia sagrada

-Luz, ¿por qué siempre tienes que estar en contra de Violeta

Sus palabras me golpearon como una bofetada, pero esta vez no me encogeré. Ya no

03:55 

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Score 9.9
Status: Ongoing Type: Native Language: Spanish
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