Al Mal esposo 141

Al Mal esposo 141

Capítulo 141 

La brisa de la tarde le acarició el rostro cuando Irene se quitó las gafas de sol. Sus dedos se demoraron un momento en el marco, recordando cómo antes las usaba para ocultar sus ojos enrojecidos. Con un movimiento deliberado, cerró la puerta del coche. El sonido metálico resonó como un eco de su determinación

El tiempo le había enseñado a construir murallas alrededor de sus emociones. Cada encuentro con Romeo se había convertido en un ejercicio de autocontrol, una danza cuidadosamente coreografiada donde sus verdaderos sentimientos permanecían ocultos tras una máscara de indiferencia. Sus manos ya no temblaban cuando lo veía, sus ojos ya no lo buscaban instintivamente en cada habitación

El nombre de Romeo se había convertido en un tabú entre sus conocidos. Solo Natalia se atrevía a mencionarlo, como quien toca una herida para asegurarse de que está sanando. El silencio de los demás pesaba tanto como sus palabras de consuelo

Irene se permitió un momento de vulnerabilidad mientras caminaba. Pronto pasará, se dijo a misma. Este dolor que me carcome por dentro, esta agonía que me despierta en las nochestodo terminará eventualmente. Sus pensamientos fueron interrumpidos por la voz de Natalia, que flotaba en el aire como una promesa vengativa

Apretando los labios en una línea tensa, Natalia entrecerró los ojos

-Cuando ella pase por una ruptura, le vamos a recordar a ese tipo hasta que sienta lo mismo que nos hizo sentir a nosotras

David apareció en su campo de visión, su figura alta y familiar destacándose entre la multitud. En sus manos sostenía dos vasos de café humeante y dos contenedores de palomitas, el aroma dulce del maíz tostado flotando en el aire

Irene tuvo que hacer un pequeño rodeo para evitar a Inés, y fue entonces cuando sus ojos se encontraron con los de David. La sorpresa iluminó su rostro

-¿David? ¿Tú por acá

Natalia hizo un puchero, sus ojos brillando con falsa indignación

-¿Ya no te consideras mi hermano o qué? -cruzó los brazos sobre el pecho-. Fuera de mis papás, ustedes son lo más importante que tengo. ¿Te crees que es fácil andar partiéndome en dos cada fin de semana

Una sonrisa suave se dibujó en los labios de David

-¿Segura que eres la que nos hace compañía a nosotros

Derrotada en su propio juego, Natalia se giró hacia Irene

-Mi hermano regresó para quedarse esta vez. Para compensar los dos años que me 

abandonó, me prometió que los fines de semana son sagrados. Pero que te quede clara una 

cosa: los amigos van primero que la familia. Cuando me necesites, ahí estaré

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Capítulo 141 

Sin darle tiempo a responder, Natalia la tomó del brazo y la arrastró hacia la entrada del cine

-Ya me conoces, no te enojes -susurró-. Solo quiero evitar que Romeo vuelva a meterse en tu cabeza

Subieron las escaleras hasta donde David las esperaba. Con un gesto fluido, les extendió el café y las palomitas

-Nati tiene los boletos. Ustedes entren, yo me quedo afuera

Los ojos de Irene se abrieron con sorpresa

-¿No vas a ver la película? -sostuvo las palomitas contra su pecho-. Anda, acompáñanos

-Ya la vi. Vayan ustedes

Con una sonrisa tranquila, David las despidió y se acomodó en la zona de espera. Antes de entrar a la sala, Irene volteó. Lo vio sacar su laptop, su rostro iluminado por la pantalla

-¿David anda muy ocupado? -preguntó mientras seguía a Natalia entre las filas de asientos

Natalia la guio hasta sus lugares

-No tienes idea. Algún inversionista le metió una millonada y ahora anda peleado con todos los accionistas viejos. Hasta mi papá tuvo que regresar al ruedo

-Si está tan saturado, no debería perder el tiempo aquí con nosotras

El comentario salió más amargo de lo que Irene pretendía

-Le dije que trabajara desde casa, que solo viniera cuando fuera indispensable -Natalia se acomodó en su asiento-. Pero ya sabes cómo es, necio como él solo. Dice que una promesa es una promesa. Aunque no te preocupes, sabe organizarse. No va a dejar que nada se le 

acumule

La confusión se reflejaba en el rostro de Natalia. ¿Desde cuándo su hermano se había vuelto tan comprometido

Las luces se apagaron y la película comenzó. Irene agradeció la oscuridad que ocultaba sus pensamientos

Cuando salieron, David las esperaba en la entrada, su laptop bajo el brazo como una extensión natural de su cuerpo

-Seleccioné algunos restaurantes cercanos les mostró en su celular varias páginas abiertas-. Ustedes elijan

Natalia echó un vistazo rápido

-La vez pasada pagaste -le dijo a Irene-. Ahora me toca. ¿Qué se te antoja

-Yo invito -Irene señaló un restaurante nuevo de barbacoa, consciente de los gustos de Natalia-. Lo de la otra vez no cuenta

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12.27 

Capítulo 141 

-¿Por qué tanta formalidad entre nosotras? Mejor guarda ese dinero para el tratamiento de Daniel -Natalia le devolvió el celular a su hermano-. Vamos por barbacoa

David guardó el dispositivo en su maletín

-Yo manejo. Cuando terminen, pasamos por tu coche al cine

-Saleasintió Irene

El trayecto transcurrió entre risas y conversaciones ligeras, como si el peso de sus preocupaciones se hubiera quedado atrás en el estacionamiento del cine

El restaurante ocupaba el último piso del centro comercial. A pesar de estar abarrotado por ser recién inaugurado, David había tenido la previsión de hacer una reservación. Los guiaron directamente a un salón privado, alejado del bullicio de la multitud

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Status: Ongoing
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